POLÍTICOS DEL PATRÓN LO CONSIDERAN UNA AFRENTA

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¿ÁLVARO URIBE LLEGÓ A LA PRESIDENCIA CON APOYO PARAMILITAR?

En el debate que el senador Cepeda convocó para hablar del pasado del expresidente y senador y de sus presuntos nexos con el narcotráfico y el paramilitarismo, expuso cinco puntos, los cuales, según él, son indicios del apoyo que recibió de esos grupos armados para llegar a la Casa de Nariño. Desde que se desmovilizaron, varios paramilitares han señalado en diferentes instancias que sus grupos armados apoyaron la elección del expresidente Álvaro Uribe en 2002. Para las elecciones presidenciales de 2002, el discurso de “mano dura” que entonó el hasta entonces poco conocido a nivel nacional, Álvaro Uribe Vélez, caló en la mayoría de los colombianos, quienes se encontraban atemorizados por los cruentos crímenes de la guerrilla de las Farc y estaban decepcionados por los largos e improductivos diálogos de paz de San Vicente del Caguán. Uribe tuvo una meteórica candidatura presidencial. En las primeras encuestas sobre intención de voto, el político antioqueño no llegaba a dos dígitos, pero tras el fin de la zona de distensión, de 42 mil kilómetros cuadrados, que el gobierno de Andrés Pastrana creó en el suroriente del país para negociar con las Farc, y su promesa de campaña de combatir frontalmente a los grupos ilegales, despuntó en la carrera para ser el primer mandatario de los colombianos. Su rápido ascenso culminó con un histórico récord: se convirtió en el primer candidato en ganar las elecciones presidenciales en primera vuelta desde que se establecieron las nuevas reglas de juego con la Constitución Política de 1991. Uribe cautivó el voto de 5.862.655 colombianos, que equivalían al 53 por ciento de las personas que acudieron a las urnas a la jornada electoral de junio de 2002. Durante su mandato, Uribe puso en marcha su Política de Seguridad Democrática con la que les propinó fuertes golpes a las guerrillas y también logró la desmovilización de la mayoría de los grupos paramilitares que estaban agrupados en las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). En medio del proceso de desmovilización de las Auc bajo los acuerdos con el gobierno nacional, establecidos en Santa Fe de Ralito, Córdoba, en julio de 2003, empezaron a circular rumores sobre sus nexos con parte de la clase dirigente del país, los cuales se constataron cuando los jefes desmovilizados comenzaron a confesar sus crímenes en el proceso de justicia transicional contemplado por la Ley 975 de 2005, conocida como de Justicia y Paz, lo que permitió las primeras investigaciones académicas y judiciales que llevaron al destape de la llamada ‘parapolítica’. En medio de esas versiones, se encuentra el del supuesto apoyo que los grupos paramilitares le dieron a la campaña presidencial de Álvaro Uribe en 2002. El hoy senador y expresidente de la República, siempre ha negado cualquier vinculación con grupos ilegales, y en su defensa argumentó que dichos señalamientos son parte de una “venganza criminal” de delincuentes que están dolidos con él porque los terminó extraditando a Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico en mayo de 2008. Sin embargo, a lo largo de los años, paramilitares de diferentes regiones del país han salpicado al exmandatario. Algunos de esos señalamientos hicieron parte de los argumentos que Iván Cepeda, senador del Polo Democrático, utilizó en el debate sobre Uribe y sus supuestos nexos con el narcotráfico y el paramilitarismo. A modo de conclusión, el senador Cepeda, cuyo padre fue asesinado por militares y paramilitares cuando era congresista por la Unión Patriótica, presentó testimonios y documentos sobre supuestas reuniones de jefes paramilitares para apoyar la candidatura de Álvaro Uribe, presuntos aportes económicos, movilizaciones proselitistas, coerción a otros candidatos y distribución de publicidad política y movilización de votantes. Uno de los testimonios que más utilizó el senador del Polo fue el del extraditado jefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien en diferentes audiencias del proceso de Justicia y Paz, confesó que supuestamente, Pedro Juan Moreno, exsecretario de gobierno de Antioquia, se reunió con él para pedirle que dejaran de “realizar acciones de objetivo múltiple (masacres) porque eso perjudicaba la campaña de Uribe”. El exjefe paramilitar aduce que el expresidente sabía de las reuniones de su exsecretario de gobierno con él y los hermanos Vicente y Carlos Castaño Gil. Durante su intervención, Cepeda expuso cifras recopiladas por el Centro Nacional de Memoria Histórica, las cuales evidencian una reducción de masacres desde 2001, con las cuales trató de demostrar la supuesta relación entre los paramilitares y la campaña presidencial. Pero también es cierto que esos registros pueden ser producto de la preparación para la desmovilización de los grupos que finalmente negociaron un proceso de paz con Uribe en el poder. Además, según lo citado por el Senador Cepeda, Moreno le dijo a Mancuso que Uribe tenía la intención de hacer un proceso de paz con todos los actores (grupos armados) si ganaba las elecciones. Por esa razón, según el exjefe de los bloques Córdoba, Norte y Catatumbo de las Auc, los paramilitares hicieron una conferencia nacional para “respaldar a un candidato que fuera afín con el movimiento paramilitar” y “se definió el apoyo a Uribe“. El senador Cepeda agregó que Mancuso envió respuesta positiva del apoyo a Uribe con Miguel Alfonso de la Espriella y Eleonora Pineda, quienes obtuvieron curules en el Congreso de la República gracias a las alianzas que hicieron con paramilitares de la Costa Caribe, por las cuales ya fueron condenados por concierto para delinquir. Sobre actos proselitistas, Cepeda citó apartes de una versión libre de Mancuso rendida el 26 de septiembre de 2012, en la que confesó que “organizó una manifestación política a favor de Uribe, a través de Miguel De La Espriella y Eleonora Pineda, en Tierralta, y que en dicho evento se había convenido un encuentro entre él y Álvaro Uribe Vélez, pero no se dio porque el candidato dijo que ‘si se reunían no iba a ser presidente’”. El Senador del Polo también se refirió al constreñimiento electoral que hicieron los paramilitares en la Costa Caribe en donde crearon distritos electorales para lograr que la mayor cantidad de sus aliados llegaran al Congreso en 2002. Según Cepeda, “la semana siguiente a los actos en Tierralta estalló la polémica por la injerencia y las presiones paramilitares sobre las campañas electorales a la Presidencia y el Congreso de la República”. Y para demostrar ese control ilegal, citó a Juan Camilo Restrepo, entonces candidato del Partido Conservador, quien para la época declaró que: “En la gira que he realizado en los 20 departamentos que he visitado, he recibido información de que los grupos paramilitares están obstaculizando la acción política plural y sólo permiten proselitismo electoral a los aspirantes impuestos por esas organizaciones ilegales de extrema derecha”. Sobre la supuesta financiación y ayuda logística de las Auc a la primera campaña presidencial de Uribe, Cepeda mencionó apartes de declaraciones de exjefes de diferentes bloques paramilitares como Diego Fernando Murillo Bejarano, alias 'Don Berna'; Freddy Rendón Herrera, alias 'El Alemán'; Miguel Ángel Mejía Múnera, alias 'El Mellizo'; Iván Roberto Duque, alias 'Ernesto Báez'; Jorge Iván Laverde Zapata, alias 'El Iguano', e incluso de la polémica empresaria sucreña de chance Enilse López ('La Gata'), a quien se le indilgan vínculos con paramilitares. Sobre 'Ernesto Báez', exjefe político del Bloque Central Bolívar, citó la siguiente frase: “De los grandes acontecimientos que hemos celebrado en el país es la elección del doctor Uribe Vélez, y todavía, la reelección”. En reiteradas ocasiones y en diferentes escenarios, el expresidente y hoy senador del Centro Democrático, ha negado con vehemencia todos esos señalamientos y los alude a una “venganza criminal” de quienes sometió a la justicia. Una vez los paramilitares entregaron las armas, sus principales jefes fueron postulados al proceso de justicia transicional conocido como Justicia y Paz, en donde deben confesar todos sus delitos y delatar a las personas con las que tuvieron relaciones, para poder recibir una reducción en la pena por sus crímenes. En medio de esa etapa judicial, ante jueces y fiscales de Justicia y Paz, han surgido varios testimonios en contra del expresidente Uribe. No sólo Salvatore Mancuso ha hablado sobre el supuesto patrocinio de las Auc a la campaña de presidencial de Álvaro Uribe. El 27 de octubre de 2009, desde Estados Unidos, país al que fue extraditado por narcotráfico, Miguel Ángel Mejía Múnera, alias 'El Mellizo', le dijo a una fiscal de Justicia y Paz que los hermanos Carlos y Vicente Castaño le ordenaron a todos los bloques y frentes de las Auc que apoyaran la candidatura de Uribe. Y en tono antichavista, agregó: “las Autodefensas pusimos a Uribe, sino tendríamos a un Chávez en Colombia". En esa diligencia también dijo que la muerte de su hermano Víctor Manuel y la de Vicente Castaño, estaban relacionadas con los nexos que tenían con la institucionalidad. "(El asesinato de Vicente Castaño) fue prácticamente una orden de la Casa de Nariño porque Castaño sabía demasiadas cosas sobre las relaciones de los 'paras' y el gobierno y (la del hermano) porque le pagaba a la ley por todo lado”, confesó. Otro jefe paramilitar de la Costa Caribe que declaró sobre el supuesto apoyo de las Auc a Uribe fue José Gelves Albarracín, alias 'El Canoso', ex jefe político del Frente Resistencia Tayrona. 'El Canoso', quien fue subalterno de Hernán Giraldo, confesó que su jefe le ordenó apoyar la campaña de Álvaro Uribe Vélez con 130 millones de pesos. Además, 'El Canoso' también ha hablado de supuestas relaciones de los hijos del expresidente con gente vinculada al paramilitarismo. No sólo ante la justicia colombiana han declarado algunos jefes paramilitares sobre el supuesto aopyo que le brindaron al expresidente Uribe para llegar al poder. El 22 de abril de 2009, durante la audiencia condenatoria de Diego Fernando Murillo, alias 'Don Berna', en un juzgado de Nueva York, su abogada defensora leyó un comunicado del exjefe 'para' al respecto. En éste, leyó que 'Don Berna' había aportado mucho dinero a la elección del Presidente y había apoyado en el proceso electoral de las Auc, consideradas terroristas por el gobierno de Estados Unidos desde septiembre de 2001. También en entrevistas ante los medios de comunicación algunos desmovilizados de las Auc han hablado de su supuesto aporte a la campaña de Uribe en 2002. En abril de 2009, en Radio W, Freddy Rendón Herrera, alias 'El Alemán', dijo que “el Bloque Elmer Cárdenas apoyó las campañas de los de los representantes y equipos que llevaron a Uribe a la Presidencia de la República. Tengo pruebas documentales”. Y en emisora La Fm dijo que colaboró indirectamente con "trabajo y apoyando a los cuadros de la campaña en las diferentes regiones del país”. En entrevista con la revista Semana, 'El Alemán' dijo que después del fallido proceso de paz en el Caguán con las Farc, “Uribe salió con un discurso igual al de las autodefensas pero desde la institucionalidad. La sociedad colombiana se vuelca a Uribe, y Uribe recogía el pensamiento de las autodefensas. ¿Y quién en Colombia no era un miembro más de las autodefensas, encubierto o descubierto?”. Al ser cuestionado sobre si Carlos Castaño ordenó apoyar Uribe, respondió: “Digamos que sí. Porque Uribe le dijo a las autodefensas y a todos los grupos armados que estaban las puertas abiertas para entrar en un proceso de negociación”. Jorge Iván Laverde Zapata, alias 'El Iguano', exjefe del Frente Fronteras del Bloque Catatumbo de las Auc, también le dijo a esa revista que los paramilitares de Norte de Santander hicieron un aporte millonario para la campaña y para la propaganda política del ex presidente Uribe en 2002. “Esos dineros salían de la caja menor. El Frente Fronteras contaba con una caja menor de 100 millones de pesos que se invirtieron en los gastos de movilidad, refrigerios y camisetas”. Según él, ese apoyo se coordinó con miembros locales de la campaña de Álvaro Uribe, con el ex senador Ricardo Elcure y varios alcaldes y concejales de la región. VerdadAbierta

SALVATORE MANCUSO ESPERANDO A URIBE EN LA CÁRCEL

MANCUSO DENUNCIARÁ A VARITO

Yo acuso: 'Mellizo' Mejía. El ex jefe ‘para’ lanzó acusaciones contra el presidente Álvaro Uribe, reveló sus nexos con la fuerza pública y aseguró que se reunió con el ex gobernador de Arauca, Julio Cesar Acosta. En su primera versión libre desde Estados Unidos donde fue extraditado en marzo de 2009, Miguel Ángel Mejía Múnera, alias ‘Pablo Arauca’ o 'El Mellizo' hizo varios señalamientos de cómo presuntamente las Auc se aliaron con políticos, entre ellos el presidente Álvaro Uribe Vélez, se refirió a los nexos que tuvo con miembros de la Fuerza Pública y cómo con Salvatore Mancuso y Carlos Castaño planearon tomarse el país con las Autodefensas. Según Mejía Múnera, los hermanos Castaño presuntamente ordenaron a todos los bloques y frentes de las Auc que apoyaran la primera candidatura de Uribe a la presidencia en 2002. “las Autodefensas pusimos a Uribe, sino tendríamos a un Chávez en Colombia", agregó. También aseguró que las muertes de su hermano Víctor Manuel Mejía Múnera, asesinado en 2008, y la de Vicente Castaño tuvieron que ver con los nexos que tenían con la institucionalidad. "(El asesinato de Castaño)fue prácticamente una orden de la Casa de Nariño porque Castaño sabía demasiadas cosas sobre las relaciones de los ‘paras’ y el gobierno y (la del hermano) porque le pagaba a la ley por todo lado”. ‘El Mellizo’, recluido en una cárcel de máxima seguridad en Virginia, Estados Unidos, recordó que, cuando vivía en el Urabá en donde también estaban los hermanos Castaño, veía oficiales del Ejército y de la Policía visitar casi todos los días a la finca donde estaban los jefes paramilitares. De los hermanos Victor Manuel y Miguel Ángel Mejía se ha asegurado que compraron la "franquicia" del Bloque Vencedores de Arauca, departamento en el que se apoderaron del negocio del narcotráfico e hicieron alianzas con políticos locales. Una de estas, de la que se ha referido en varias versiones libres el extraditado 'Mellizo' Mejía, ha sido la relación con el ex gobernadorJulio Enrique Acosta Bernal. En esta nueva comparecencia ante los fiscales de justicia y Paz, 'El Mellizo' aseguró que se reunió cinco veces con Acosta Bernal, gobernador entre 2004 y 2007, quien tuvo una orden de captura por homicidio, concierto para delinquir y conformación de grupos paramilitares, entre otros, pero que el 12 de febrero de 2009, fue revocada por un fiscal delegado ante el Tribunal Superior de Cúcuta. La medida se tomó pocos días después de que dos cabecillas del Bloque Vencedores de Arauca de las Auc, el 'Mellizo Mejía' y alias 'Cúcuta', señalaran a Acosta Bernal como el presunto responsable del asesinato del registrador Juan Alejandro Plazas, y de tener nexos con los paramilitares en ese departamento. El Cuerpo Técnico de Investigaciones confirmó a Verdad Abierta la suspensión de la medida ordenada por un fiscal delegado ante el tribunal superior de Cúcuta que lleva el caso. Según Mejía Múnera, con Acosta Bernal se reunieron dos veces en una finca de ‘Don Berna’ en Urabá en 2001 y en 2002. Recalcó que Acosta era un hombre de confianza de los Castaño y que querían que fuera gobernador de Arauca. En una segunda reunión, según relató el ex paramilitar, Carlos Castaño le ordenó prestarl dinero para la campaña de Acosta cuando era candidato por Cambio Radical. En esa ocasión, ‘El Mellizo’ dio 500 millones de pesos en efectivo y el dinero presuntamente lo entregó en Bogotá Orlando Villa Zapata, alias ‘Rubén’ o ‘La Mona’, uno de los ex jefes ‘paras’ en Arauca. ‘El Mellizo’ justificó el préstamo diciendo que “necesitábamos una persona de confianza para poder entrar a Cravo Norte y a Arauca capital y Acosta tenía un control total de la Policía”. Después del arreglo Félix Bata ,alias ‘Tolima’ movió sus hombres a la capital del departamento sin problemas. En otra ocasión, ‘El Mellizo’ dijo que citó a Acosta para reclamarle por el robo de dineros públicos. La cuarta oportunidad en la que se encontraron fue en 2004 en Santa Fe de Ralito, en la zona de concentración de los jefes ‘paras’ mientras negociaban la desmovilización con el gobierno. Dijo que le reclamó a Acosta no le había pagado el préstamo de 500 millones para la campaña. En esa ocasión, presuntamente el gobernador se comprometió a pagarle y además le dijo que las petroleras no querían que él se desmovilizara y que tenía “las influencias para colaborarle con armamento y plata” para que los ‘paras’ se quedaran controlando la región. El 'Mellizo' aseguró que Acosta le dio 700 millones de pesos que se gastó en la guerra. La última vez que se vieron fue poco antes de la desmovilización del bloque, el 23 de diciembre de 2005 y esa reunión asegura que discutieron sobre asuntos prácticos del acuerdo de paz. ‘El Mellizo’ declaró que los nexos entre Acosta y el Bloque Vencedores de Arauca a su cargo eran tan fuertes, que el gobernador coordinó la llegada de los ‘paras’ a Cravo Norte y a Arauca. Incluso usó el aparato militar de la organización para eliminar opositores, como los periodistas Efraín Varela y Luis Eduardo Alfonso de Radio Meridiano 70 quienes fueron asesinados por órdenes de ‘Tolima’, de quien también aseguró “era muy amigo del gobernador”. En todo este panorama que relató el ex jefe paramilitar sobre su entrada a Arauca, sus hombres presuntamente contaron con la colaboración de algunos hombres de la fuerza pública. “En Arauca, todos estaban en la nómina” dijo ‘El Mellizo’, al confesar que oficiales del Ejército y de la Policía trabajaron de la mano con los paramilitares. El 'Mellizo' aseguró que, en 2002 y 2003, la Fuerza Aérea de Colombia (FAC) les dio apoyo con helicópteros y aviones para que bombardearan la guerrilla. Explicó que los paramilitares le transmitían las coordenadas de los combates a Miguel Arroyave, ex jefe del Bloque Centauros asesinado en el 2004, quien supuestamente tenía contactos con altos mandos de la FAC. A cambio los ‘paras’ presuntamente pagaron 200 millones de pesos por cada operativo. ‘El Mellizo’ también relató que sus hombres presuntamente colaboraron con el Coronel William Cruz, comandante de la Brigada Móvil Cinco con jurisdicción en Arauca. Dijo que la masacre de Floramarillo, cometida el 19 de mayo de 2004 donde fueron asesinados 11 civiles y la de Cravo Norte, donde los ‘paras’ asesinaron a 10 campesinos en 2004, fueron planeadas con informaciones del Ejército. Diez días después de la masacre de Floramarillo, las autoridades encontraron el cadáver del Coronel Cruz. Según la Fiscalía este suicidó, pero su familia piensa que lo mataron. Los nexos con la fuerza pública, según ‘El Mellizo’, llegó al punto que las Auc le pagaban a varios oficiales del Ejército 5 millones de pesos mensuales, por su colaboración. Los ‘paras’ incluso pagaban la gasolina de las patrullas y motos de la Policía en Tame. Además, el ex paramilitar sostuvo que miembros del ejército les vendieron granadas y morteros en Arauca. En su versión libre ‘El Mellizo’ dijo que el Bloque Vencedores de Arauca fue creado en la finca la ‘29’ donde se reunió con Salvatore Mancuso, Carlos Castaño y Vicente Castaño. En la ‘29’, los paramilitares planearon tomarse todo el país y a él le correspondió Arauca, una región que era la “despensa de la guerrilla”, pues las Farc y el Eln extorsionaban a petroleras y ganaderos y desde ahí controlaban el negocio de la droga desde el Catatumbo hasta Vaupés. En enero de 2000 llegaron de Urabá 200 hombres al mando de ‘Rubén’ y de ‘Mauricio’, hombres de confianza de los Castaño. ‘El Mellizo’ les dio 400 millones de pesos para los primeros gastos de intendencia y además le compró 600 fusiles a Vicente Castaño que llegaron camuflados a los llanos orientales en carro tanques. Las armas hacen parte de un cargamento de 5000 fusiles que entró por el Urabá antioqueño. “Toda la guerra se financió con el narcotráfico” aceptó ‘El Mellizo’, pero precisó que sus actividades como narcotraficantes y como jefe de guerra eran paralelas. Confesó que él sí traficó drogas que invirtió en sus frentes pero aclaró que el Bloque Vencedores de Arauca no fue creado para el narcotráfico y que sus hombres nunca participaron en el negocio. Los ‘paras’ se financiaron además con extorsiones a ganaderos y empresarios de la región y desvíos de dinero público. VerdadAbierta

Lo que ha dicho 'el Canoso' sobre los hermanos Uribe. Justicia y Paz pidió investigar a Tomás y Jerónimo Uribe, al empresario Jean Claude Bessudo, al exgobernador Trino Luna y al exalcalde Elías George, entre otros, por supuestos nexos con paramilitares para lograr la concesión del parque Tayrona en la Sierra Nevada de Santa Marta. La coordinadora de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, Elba Beatriz Silva, confirmó que se compulsó copias a la Dirección Nacional de Fiscalías para que investigue a los hijos del expresidente Álvaro Uribe Vélez y determinar si influenciaron para que se le entregara la concesión del parque Tayrona en la Sierra Nevada de Santa Marta a un grupo de empresarios, entre los que se encuentran Jean Claude Bessudo; el exgobernador del Magdalena, Trino Luna; el exalcalde de Santa Marta, Elías George, y Luis Fernando Bayona, entre otros, para que se hicieran con la concesión del parque en supuesta complicidad con paramilitares. El ente acusador también investigará a estas personas por supuestos nexos con las autodefensas. La Fiscalía parte de los señalamientos hechos por el exjefe político del Bloque Resistencia Tayrona de las Autodefensas Unidas de Colombia, José Gelves Albarracín, alias 'el Canoso', quien dijo en Justicia y Paz que Tomás y Jerónimo Uribe hicieron negocios con el exconcejal Héctor 'Nacho' Rodríguez, reconocido por ser una de las fichas políticas de Hernán Giraldo en el concejo de la capital del Magdalena y quien fue extraditado a Estados Unidos en 2008 por los delitos de concierto para suministrar material de apoyo a una organización terrorista extranjera (las Auc) y concierto para portar, usar y poseer un arma de fuego durante y en relación con narcotráfico y delitos violentos. 'El Canoso' dijo que había conocido a los hijos del presidente por intermedio del exconcejal Rodríguez y que ellos sabían de sus vínculos con las Auc, y además conocían que ‘Nacho’ había sido elegido con el apoyo de los paramilitares y que le habían pedido una cita con el entonces jefe paramilitar Hernán Giraldo. Pero lo más grave, fue que 'el Canoso' aseguró que los paramilitares tuvieron participación en la concesión para la explotación turística del parque Tayrona, otorgada el 4 de julio de 2005, a una Unión Temporal Parque Tayrona, conformada por la prestigiosa agencia de viajes Aviatur, la Cámara de Comercio de Santa Marta y Alnuva, una agencia de viajes y turismo de Santa Marta. La fiscal Silva explicó que se investigará si los hermanos Uribe Moreno usaron su condición de hijos del presidente para influenciar en la entrega de la concesión en la que supuestamente participaron los paramilitares de Hernán Giraldo. De acuerdo con lo expresado por Gelvez Albarracín, alias ‘El canoso’, ante la fiscal 9ª, Zeneida López Cuadrado, los paramilitares utilizaron la firma samaria Alnuva, aprovechando su razón social y buen nombre, para participar en la licitación. Según el paramilitar, el negocio comenzó luego de una reunión entre él y Héctor Ignacio Rodríguez, alias ‘Nacho’, para incursionar en ese negocio con el apoyo financiero de la organización armada ilegal, aprovechando la influencia que ambos ejercían sobre los comandantes del Bloque Resistencia Tayrona (BRT) Hernán Giraldo y su sobrino Nodier, el encargado de las finanzas. Mientras ‘el Canoso’ era el jefe político del BRT, ‘Nacho’ Rodríguez había sido elegido con el apoyo de los paramilitares concejal de Santa Marta. 'Canoso' dijo además que acordaron con el exconcejal Rodríguez que ellos no eran los indicados para presentarse a licitar, por lo que decidieron buscar el apoyo del gobernador Trino Luna Correa. A Luna Correa le sonó el proyecto, tanto así, que en un consejo comunitario con el presidente Uribe le pidió que a la hora de otorgar nuevas concesiones en Santa Marta en ellas se tuviera en cuenta a los empresarios locales y regionales porque hasta ahora todas se las había adjudicado a firmas del interior. La labor de Luna consistiría en tocar puertas en Bogotá. Entre los tres, Trino Luna, Gélvez y ‘Nacho’, buscaron una cara conocida y le propusieron, por sugerencia de Rodríguez, una alianza a Elías George González, representante legal y socio de Alnuva, así como representante comercial de una empresa de telefonía móvil y de una aerolínea, para que la inversión no corriera riesgo. Es decir, George tenía una tradición reconocida en el sector en Santa Marta y era amigo de ‘Nacho’ Rodríguez, quien es hijo de un importante empresario del sector portuario y agrícola del Magdalena. El grupo, según lo que dijo 'El Canoso', acordó una reunión en Bogotá con el presidente de Aviatur Jean Claude Bessudo, a comienzos de 2005 en las oficinas de la empresa en el Centro Andino. Cuando entraron a las oficinas del empresario en la que se encontraba uno de los hijos, éste, según Gélvez, los recibió y les dijo que acababa de terminar la grabación de un reality. La comisión samaria le manifestó a Bessudo que ellos estaban interesados en la concesión del Parque Tayrona. El gobernador Trino Luna propuso que fueran socios a través de una empresa registrada de Elías George, Alnuva. Según la versión del 'Canoso', Bessudo era conciente que dentro de la sociedad había testaferros de los paramilitares. Jean Claude Bessudo dijo que en su oficina tuvo una reunión con Elías George y Héctor ‘Nacho’ Rodríguez, a quien no conocía y quien en el transcurso de la reunión no habría pronunciado una sola palabra. Que él conoce al señor George, porque es un empresario del sector turístico que había sido alcalde de Santa Marta cuando Belisario Betancur fue presidente y a quien su agencia de viajes, Aviatur, suministraba tiquetes. Pero dijo que la reunión fue sólo con esas dos personas, que no recuerda que en su oficina hubieran estado también ‘El Canoso’ y el gobernador Trino Luna. También afirmó que la unión temporal se conformó acatando una sugerencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez, en un consejo comunitario, en el que le pidió que tuviera en cuenta a los empresarios turísticos locales a la hora de participar en la licitación, en la cual sólo concursaron las firmas Aviatur y Alnuva. En otra reunión con Bessudo, Elías George les presentó a su hermana Mónica, empresaria dedicada al turismo en Cartagena, y a Kemel, profesor universitario, hermanos del exalcalde de Barranquilla Edgar George González (1996 – 1998). En esta reunión Bessudo afirma haberle preguntado a los hermanos George cuánto podía aportar, y ellos dijeron que lo correspondiente al 39 por ciento de un inversión que, según el Ministerio de Medio Ambiente, sería de cinco mil millones de pesos. Es decir, los hermanos George, socios de Alnuva deberían aportar una cantidad cercana a mil quinientos millones de pesos, pero según Bessudo lo único que pudieron aportar fueron 300 millones de pesos. Ante esta situación, dice haberse visto obligado a realizar un préstamo por valor de dos mil millones de pesos a nombre de la Unión Temporal y con su firma, para no afectar lo participación accionaria. El préstamo fue para adecuar las cabañas. Bessudo rechazó haber tenido conocimiento de que en Alnuva hubiera socios distintos a los hermanos George González, que sólo los vio a ellos. También rechazó haber recibido 800 millones de pesos y que él dijo que entregaría el 10 por ciento de sus utilidades a la Cámara de Comercio de Santa Marta con fines de promoción y generación de empresas. Al preguntarle sobre la afirmación de Gélvez según la cual, él, Bessudo, habría preguntado si en la reunión se encontraba presente un miembro de la Asociación de Usuarios Campesinos dando a entender con ello que se trataba de alguien de las autodefensas campesinas, cuyas siglas son similares, el empresario turístico la rechazó diciendo que difícilmente sabe qué existiera una asociación de usuarios campesinos. En el año 2009 hubo un cambio en la composición accionaria pero no cambió el número de socios. Siguieron siendo los mismos, pero Alnuva pasó de tener el 39 por ciento, para tener el 1 por ciento. Según 'el Canoso', este cambio se presentó después de la extradición de ‘Nacho’ Rodríguez y de Giraldo, y de que a las oficinas de Bessudo llegara una carta suscrita por un tal 'Jorge 40' en la cual reclama unas acciones. Según 'Canoso', Bessudo llamó a George y le preguntó de qué se trataba eso y le pidió que les vendiera. Así -según la versión del paramilitar- fue como Aviatur compró el 38 por ciento de las acciones y dejó en poder de Alnuva el 1%, pagándole a los hermanos George cerca de mil millones de pesos, pues habían invertido 300 millones, más los intereses del capital, pues se trataba de un negocio de cuentas en participación. Por medio de la red social Twitter, Tomás Uribe calificó la compulsa de copias de la Fiscalía como una persecución contra su familia."Una venganza de los criminales, persecución de la justicia y malquerencia de algunos medios". Su hermano Jerónimo y el expresidente aún no se han pronunciado. La Fiscalía también anunció que investigará al al exdirector de la campaña de Uribe en Magdalena en 2002, Jorge Noguera Cotes, al exjefe de informática del DAS, Rafael García, el exconcejal de Santa Marta, Euclides Gómez, y a Miguel Buenahora, por la versión de 'el Canoso' de que el frente comandado por Giraldo financió la campaña presidencial de Álvaro Uribe Vélez en 2002. Sin embargo, la Fiscalía no compulsó copias para que se inicie una investigación al expresidente. El caso se remonta a unas declaraciones de 'Canoso' en abril de este año ante Justicia y Paz, en las que dijo que el exjefe paramilitar Hernán Giraldo le había ordenado que apoyaran la campaña de Álvaro Uribe con un aporte de 130 millones de pesos En ambos casos, lo que se busca es establecer la veracidad de esa versión y no implica la existencia de un proceso formal contra los Uribe y los demás involucrados. VerdadAbierta

“Antes nos servían whisky ahora nos llaman bandidos”: ‘El Canoso’. José Gelves Albarracín, jefe político de un frente de las Auc en la Sierra Nevada, dice que ellos no buscaron a los políticos, sino que fue al revés. Que sacaron tajada de una EPS, un puerto y varias concesiones, como la del Parque Tayrona. También esclarece su relación con los hijos de Uribe. A José Gelves Albarracín, alias ‘El Canoso’, quien fuera el jefe político del Frente Resistencia Tayrona de las Autodefensas Unidas de Colombia, un juzgado de Santa Marta lo condenó hace unos días por concierto para delinquir. La justicia ordinaria lo investiga por la desaparición y muerte de Yolanda Hernández y Nain Carrazcal. Por el asesinato de Hernández está vinculado también alias 'El Grillo' hijo del jefe de ‘El Canoso’, el extraditado paramilitar, Hernán Giraldo. Albarracín ha venido confesando sus crímenes ante la Unidad de Justicia y Paz, que le imputará cargos por parapolítica y por los delitos contra el sufragio, constreñimiento y asesinatos de líderes políticos que cometieron los paramilitares entre 2003 y 2006. VerdadAbierta.com lo entrevistó largamente en La Picota, desde donde ratificó muchas de sus acusaciones, que ha conocido el país, contra políticos y empresarios y que asegura fueron sus amigos o cómplices. También hizo nuevas denuncias. VA: ¿Qué hizo antes de ser paramilitar? JGA: Fui criado en Norte de Santander, una vez terminé la secundaria, ingresé al Ejército en 1985 y estuve hasta 1989. Ahí me retiré, luego me desempeñé en cargos públicos y el sector privado también. Estudié en horas de la noche administración de empresas y, posteriormente, desempeñé cargos en la clínica El Prado en Santa Marta, en la multinacional Prodeco, en el hospital Fernando Tronconis de Santa Marta. Después trabajé en la Registraduría, en la Secretaría de Hacienda de Santa Marta, la Personería Distrital y el último cargo público fue en el Instituto Distrital para la Formación Deportiva como jefe financiero. Ingresé a las Autodefensas en 2003. En 2004 estudié en la Universidad Javeriana una especialización en Gobierno Municipal y, después, me fui a estudiar a la Universidad Complutense de Madrid en un curso de verano en Política Pública para Latinoamérica y en enero de 2006, me desmovilicé como miembro del Frente Resistencia Tayrona. VerdadAbierta

'Don Berna' aseguró que financió campaña presidencial de Uribe en 2001. La abogada del ex jefeparamilitar le dijo al juez estadounidense, poco antes de que los sentenciara por narcotráfico, que su cliente había apoyado la campaña del Presidente y las muchos otros, pero no dio pruebas. También dijo que seguirá colaborando con Justicia y Paz. Con la aseveración de que las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) contribuyeron económica y políticamente en el 2001 a la campaña del entonces candidato Álvaro Uribe Vélez, elegido a la postre Presidente del República, el confeso narcotraficante y jefe paramilitar Diego Fernando Murillo Bejarano, alias 'Don Berna', anunció que apenas ha contado el 10 por ciento de lo que sabe y dijo estar dispuesto a seguir colaborando con Justicia y Paz. La afirmación fue hecha a través de su abogada defensora, Margaret M. Shalley, durante la audiencia de sentencia condenatoria este miércoles en la Corte del Distrito Sur de New York, luego de que el juez federal Richard M. Berman le diera la palabra momentos antes de imponer una pena de 31 años de prisión a Murillo Bejarano y el pago de cerca de 4 millones de dólares. Shalley leyó un extenso documento en el que presentó a Murillo Bejarano como un “patriota, un hombre que ha sido víctima de la violencia en Colombia”, quien había aportado mucho dinero a la elección del Presidente y había apoyado en el proceso electoral de las Auc, consideradas terroristas por el gobierno de Estados Unidos desde septiembre de 2001. Es difícil saber aún, hasta donde el confeso narcotraficante, ex Inspector General de las Auc y sanguinario jefe de los bloques Cacique Nutibara, Héroes de Granada y Héroes de Tolová, dijo la verdad o hasta donde fabricó esta versión con la pretensión de que el juez Berman atenuara su pena a último momento. Hasta ahora que se sepa, 'Don Berna' no ha aportado a la justicia colombiana ni a la estadounidense pruebas contundentes de esta presunta colaboración con la campaña presidencial o la de otros candidatos, como tampoco ha dado pruebas de otras acusaciones que ha hecho en contra del general Mario Montoya, y contra el alcalde de Medellín. En un escrito enviado el pasado 8 de abril, desde su lugar de reclusión en la Metropolitan Correctional Center de New York, donde está preso desde el 13 de mayo de 2008, cuando fue extraditado por decisión del gobierno colombiano, Murillo Bejarano dijo que había acordado con la Fiscalía General de la Nación participar con su versión de los hechos en los procesos por parapolítica que involucran a las ex congresistas Nancy Patricia Gutiérrez y Zulema del Carmen Zuleta Corrales. De acuerdo con lo consignado en esa misiva, “las autoridades colombianas han solicitado que el señor Murillo Bejarano dé sus declaraciones lo más pronto posible a fin de facilitar la investigación”. El testimonio del jefe paramilitar en esos procesos fue acordado el pasado 3 de abril durante la visita que le hiciera el Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán Arana. Su participación ahora depende, según lo declarado ante el juez federal, de los acuerdos entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos sobre los procedimientos técnicos para realizar una teleconferencia. En ese mismo escrito, Shalley dijo que por “la voluminosa cantidad de información que posee” su cliente, su participación en el Proceso de Justicia y Paz podría durar dos años, “eso si comparece 2 ó 3 días por mes”. Shalley, coordinadora del equipo de abogados que defiende a Murillo Bejarano en ese país, notificó al juez Berman que su cliente iniciará desde Estados Unidos las versiones libres en el proceso de Justicia y Paz el próximo 19 de mayo y continuará durante los días 20 y 21 siguientes. Se presume que uno de los primeros temas que aborde sea el de Comuna 13 de Medellín, y explique no solo los detalles de su presunta colaboración con oficiales militares y policía durante la Operación Orión, sino que aporte también pruebas acerca de la estrategia de guerra que dejó por lo menos 72 desaparecidos entre octubre de 2002 y diciembre de 2003 en ese sector de la ciudad. Además, se espera que precise los apoyos que recibieron sus bloques, en especial el Cacique Nutibara, que operó en Medellín y el área metropolitana, por parte de empresarios, comerciantes y políticos, y le responda a por lo menos 13.000 víctimas registradas en las bases de datos estatales y que alegan haber sido afectadas por hombres bajo su mando. Roxanna Altholtz, directora adjunta de la Clínica Legal de Derechos Humanos Internacionales de la Facultad de Derecho de la Universidad California Berkeley, y quien representó durante el proceso a la madre de un joven desaparecido por hombres al mando de alias don Berna en la comuna 13 de Medellín, días después de finalizada la Operación Orión, declaró que los fiscales de la Unidad de Justicia y Paz deben aprovechar esas primeras versiones para obtener detalles de la colaboración de Murillo con la fuerza pública y obtener información sobre el alcance y los detalles del apoyo que le dio a la campaña de Uribe Vélez en el año 2001. “Para nuestra cliente, la persona que estamos representando, la prioridad era la verdad. Entonces, vamos a quedar satisfechos una vez que Murillo hable sobre lo que conoce de las matanzas de comuna 13. También vamos a quedar satisfechos si él, de hecho, cumple esa pena de 31 años”, declaró Altholz. De acuerdo con esta jurista, la pena impuesta a 'Don Berna' es negociable, siempre y cuando brinde información sobre su participación en el negocio de narcotráfico y el Departamento de Justicia norteamericano lo acepte. “Nuestra tarea será monitorear este proceso de cerca”, dijo la jurista. Iván Cepeda, vocero del Movimiento Nacional de Víctimas del Crímenes de Estado (Movice), destacó desde New York la aseveración hecha por la abogada defensora de Murillo Bejarano sobre los aportes de las Auc a la campaña de Uribe Vélez y aseveró que “es de mucho peso”. “Es una afirmación muy grave que debe ser verificada por parte de las autoridades judiciales en Colombia”, reiteró Cepeda. “Y se suma a múltiples hechos que se han venido denunciando y que ya han sido judicializados en el país. No hay que olvidar que en Colombia ya hay sentencias condenando a importantes aliados políticos del presidente Uribe”. Para este defensor de derechos humanos, lo importante es que la verdad comienza a aparecer como resultado del trabajo que han hecho en Estados Unidos las víctimas y sus abogados. “Lo dijimos desde el momento que fueron extraditados los jefes paramilitares a este país: vamos a seguir buscando la verdad, la justicia y la reparación en todos los escenarios posibles hasta que en Colombia pueda hacerse plena claridad sobre lo que ha significado la historia de sangre y de muerte de las Auc”, concluyó Cepeda. VerdadAbierta

“Nos quieren extraditar cuando empezamos a hablar de políticos, militares y empresarios”. Freddy Rendón 'El Alemán' habla de la cumbre de las AUC donde se planeó la estrategia política en todo el país, sobre sus negocios en Urabá, y sobre su hermano Daniel, alias 'Don Mario'. Entrevista de Semana, y versión completa para Verdad Abierta. Fredy Rendón Herrera, alias 'El Alemán' es uno de los pocos jefes paramilitares que aún no han sido extraditados a los Estados Unidos. Él fue jefe del bloque Élmer Cárdenas que se desmovilizó el 16 de agosto de 2006 y que se sometió al proceso de Justicia y Paz. La semana pasada, Semana lo entrevistó en la cárcel de Itagüí, en donde habló sobre el proceso de sometimiento a la justicia y a la perspectiva que existe sobre una posible extradición a los Estados Unidos a pesar de que no hay aún un proceso formal en su contra. Para el paramilitar la amenaza que tiene el proceso de colaboración de los paramilitares desmovilizados con la justicia es la extradición. "Nos quieren extraditar cuando empezamos a hablar de políticos, militares y empresarios", dijo en uno de los apartes de la entrevista, en la que mencionó nombres de presuntos colaboradores de las Auc. También habló sobre su hermano Daniel Rendón Herrera, alias 'Don Mario' capturado recientemente en el Urabá Antioqueño, sobre los vínculos de las Auc con varios partidos, movimientos y políticos en el Urabá, Antioquia y Córdoba, además de la forma cómo montaron un grupo de paramilitares en Boyacá en asocio con el esmeraldero Víctor Carranza. 'El Alemán' habla sobre los nexos de Pedro Juan Moreno con la casa Castaño, del ex subdirector del DAS José Miguel Narváez como instrutor de las Auc y de los operativos conjuntos con la fuerza pública en varias zonas del Urabá y el Chocó, como la operación Genesis en la que los 'paras' actuaron conjuntamente con miembros de la XVII brigada. Como líder del bloque Elmer Cárdenas, 'El Alemán' se apoderó de la industria maderera del Atrato para financiarse. A cambio de las herramientas de trabajo, los campesinos empeñaban la madera cortada para pagar la deuda y el resto, según las investigaciones de organizaciones de derechos humanos, se les pagaba con vales que sólo servían en ciertos lugares. En esta entrevista 'El Alemán' también revela cómo las Auc se financiaron con el negocio del narcotráfico. Según la Diócesis de Quibdó, en las cuencas del Atrato y sus afluentes hubo por lo menos 600 civiles muertos y unos 20 mil desplazados por 'El Alemán'.

¿Cómo funcionó el proyecto político de Urabá Unido?

Fredy Rendón Herrera, alias El Alemán: El proyecto político Urabá Grande, Unido y en Paz nace como en el 2000. Arrancamos una campaña de asambleas y alcaldías, en el norte de Urabá; y a la Asamblea departamental, con Jorge Pinzón, un ganadero de Necoclí. Pero en esa primera nos fue mal. Luego fuimos a un gran evento que convocó la Casa Castaño y que se llamó el PPC -Poder Popular Campesino- que lo lideraba Mario Prada (ex candidato a la Gobernación de Córdoba). Y finalmente una gran reunión de todas las autodefensas a finales de 2001 para ver cómo íbamos a jugar políticamente.

¿La reunión de la finca La 21 de la que habló H.H.?

Exacto. No recuerdo la fecha pero fue un encuentro grandísimo de tres días en la finca La 21, un sitio donde Carlos Castaño hacía reuniones. Allá fueron todos los bloques de las autodefensas con sus candidatos.

¿Quiénes asistieron?

Mientras yo estuve ahí fue el ex gobernador del Cauca, Juan José Chaux, como representante político del bloque Calima. A mí me preguntó la Corte si él había ido allí como representante político o bajo amenaza. Yo dije que asistió como miembro de las autodefensas porque eso fue cierto.

¿Qué otros políticos asistieron?

Yo no conocía a esas personas y sólo estuve unas cuatro horas el primer día donde se trató un tema más interno de las autodefensas.

¿Y quiénes eran sus candidatos?

Los líderes de Urabá comenzaron a trabajar -con todo mi apoyo y mi respaldo- para tener una lista en el Congreso. El problema ahí fue que líderes de todas las zonas –incluso las que comandaban Hasbún y Veloza- querían estar en la lista. Hicimos una gran reunión en Necoclí para escoger los candidatos.

¿Quiénes eran esos candidatos?

Manuel Darío Ávila, que era gerente de una empresa prestadora de servicios. Por los sindicatos de la zona bananera, el señor Jesús Enrique Doval. En el caso de Turbo, el municipio con más votación en la zona de Urabá, allí se escogieron los líderes de turno, a un profesor Estanislao Ortiz. Y en la zona de Apartadó y demás escogieron a un señor de Cambio Radical, César Andrade. Pero teníamos el problema del aval. Nos reunimos con Luis Guillermo Vélez, porque habían muchachos que militaban con nosotros que habían tenido relaciones con él en el pasado. A él me lo presentaron, hablé con él una o dos veces. Pero después él le dijo a los líderes nuestros que ya tenía el candidato de él en Antioquia y que no podía avalarnos porque era un riesgo. Entonces los líderes –encabezados por el doctor Pinzón- fueron a la zona de Córdoba, allí hablaron con Mario Uribe, y él les dijo lo mismo. Posterior se reunieron con otros senadores para ver quién les daba el aval y terminó dándoselo Rubén Darío Quintero.

¿Él sabía que le estaba dando el aval al proyecto de las Autodefensas?

Sí, él lo sabía. Porque además él sabía que iba a captar una cantidad de votos importantes y seguramente un apoyo económico.

¿Los avalaba a la Cámara y ustedes lo apoyaban a Senado?

Exacto. Cuando él da el aval es que yo lo conozco personalmente y hablamos de que se le apoyaría la campaña en la región.

¿Las Auc financiaron con dinero?

Prefiero hablar de eso más adelante.

¿Sólo hubo acuerdo con Rubén Darío Quintero y nadie más?

No, hubo muchos acuerdos, pero yo sólo me reuní con Rubén Darío.

¿Pero usted menciona en su versión ante la Corte a otros políticos como Óscar Suárez, Reginaldo Montes y Ulises Torres?

En eso hay una mala interpretación porque a mi me preguntaron con qué políticos me reuní en algún momento. A Óscar Suárez me lo encontré un día por la carretera de Necoclí. Nos tomamos un café como 20 minutos y le dije: nosotros no tenemos problema que usted haga su campaña.

¿O sea que todos eran personas que pedían autorización para hacer campaña?

Sí. En el caso de Óscar Suárez no hice compromisos con él. En el caso de los de Córdoba eso fue inmanejable porque esa era una jauría de representantes y senadores. Carlos Castaño y Mancuso me llamaron en un determinado momento y me dijeron: es que usted les está prohibiendo a los senadores, amigos de la organización que hagan proselitismo político en la zona. Yo les dije que no, que me había reunido con el gobernador de Córdoba, con Juancho López, Reginaldo Montes, Mario Salomón Nader, con todos, para esa campaña. Y se creó allí por parte nuestra y de los líderes de la zona, un movimiento que se llamó Marisco.

¿En esa estrategia cuáles eran las prioridades?

Primero poder llegar a las alcaldías, a los concejos municipales, que digamos es la base de la democracia, es la que pone los votos. Segundo, llegar a las Asambleas, Cámara y Senado, y poder, de una u otra forma, apoyar candidatos a la presidencia. Mire, cuando la campaña de Serpa y Pastrana, para 1998-2002, Carlos Castaño por ejemplo impartió una orden: hay que votar por Serpa. Y muy al final dijo: no, hay que votar por Pastrana. ¡Qué problema que hubo!

¿Y por qué cambió?

Digamos que él era un hombre muy informado, le llegaba información de sectores de mucho poder en este país, y él cambió la decisión no sabemos por qué.

¿Y en las elecciones de 2002?

En el 2002 fue igual que en el 98. Se dijo que Pastrana iba a hacer la paz y que había que apoyarlo. Pero después del fracaso del Caguán Uribe salió con un discurso igual al de las autodefensas pero desde la institucionalidad. La sociedad colombiana se vuelca a Uribe, y Uribe recogía el pensamiento de las autodefensas. ¿Y quién en Colombia no era un miembro más de las autodefensas, encubierto o descubierto?. Lo que pasa es que hoy, cuando el proceso político se ha judicializado, la gente dice que no nos conoce y que somos lo peor.

¿Hubo alguna orden de Carlos Castaño de apoyar a Uribe?

Digamos que sí. Porque Uribe le dijo a las autodefensas y a todos los grupos armados que estaban las puertas abiertas para entrar en un proceso de negociación.

¿Por qué terminó usted con un Bloque en Boyacá?

En el año 2001 Carlos Castaño me dijo: “Alemancito tengo por parte de algunos sectores mineros de la zona de Boyacá, como Carranza, los Triana, y otros, la necesidad de llevar un grupo de autodefensa a combatir la guerrilla”. Carlos me presentó a un señor Yesid Nieto, luego me reuní por ahí con 70 líderes de esa zona a nombre de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, que llegaron a esa región y que empezó a actuar en la zona con límites en Santander y en dirección hacia la cordillera. Los líderes dijeron que era maravilloso. Al tema de financiación le pusimos un porcentaje a la esmeralda que era del 5 por ciento. Y todos estuvieron de acuerdo.

¿Y Víctor Carranza autorizó ese acuerdo?

Claro, él dio la bendición y además aprobó el porcentaje, pero con la condición de que no nos metiéramos en Muzo, en donde él tenía un grupo de seguridad para sus minas. Y en esa primer reunión no manifestó tener preocupación porque otros líderes estuvieran cerca del grupo y fuera a ser usado en contra de él.

¿Después sí?

Posteriormente fue la segunda reunión en una gallera, donde yo tuve mucho temor porque llegaron entre 70 y 80 hombres armados hasta los dientes. Don Víctor manifestó algunas molestias porque Nieto le iba a joder el poder de la zona esmeraldera. Decía que el grupo nuestro estaba bajo órdenes de Yesid y que él se quería apoderar de las empresas. La paranoia que ellos manejan siempre. Yo le respondí que no porque el grupo de autodefensas nuestro, si bien estaba financiando por Yesid Nieto y los empresarios de la esmeralda, era un grupo netamente antisubversivo y no iba a terciar en problemas internos de ellos.

¿Cuáles eran los problemas?

¿Después sí? Por un lado la zona se estaba llenando de laboratorios. Después empezaron las rivalidades entre Horacio Triana y Carranza. Eran problemas internos y yo me di cuenta de que el grupo iba a ser utilizado para terciar en líos de esmeraldas y minas. Por eso llamé al comandante ‘Águila’ que estaba cerca de la zona de La Palma y le entregué el grupo, me fui de allá y le dije que no quería terminar metido en una guerra de intereses personales.

¿Y que pasó con los carranceros que lideraba ‘Guillermo Torres’?

Ese grupo no es de ‘Guillermo Torres’, es de Víctor Carranza pero su comandante allá y quien daba la cara era ‘Guillermo Torres’.

¿Por qué entonces Víctor Carranza fue exonerado por la justicia?

Esa es una pregunta que nos hemos hecho nosotros, los que hemos dado la cara. Además porque él no es el único que era dueño de un grupo de autodefensas. Hay muchos personajes en este país que tuvieron grupos de autodefensa y que se fueron diluyendo en las AUC.

¿Qué papel cumplía Carranza en las autodefensas?

Víctor Carranza era un mito dentro de las autodefensas porque había tenido grupos desde la época de Gonzalo Rodríguez Gacha, tanto en Puerto Gaitán, Meta, como en la zona esmeraldera y había sido el triunfador de esas guerras internas de esmeralderos donde murieron algunos. Después lo de Mapiripán fue acordado con la gente de él.

¿Estuvieron en la reunión de Necoclí donde se planeó la masacre?

Eso no lo sé. Pero cuando se fueron las armas y el personal los anfitriones para entrar a Mapiripán fueron Los Carranceros, al frente de Don Guillermo Torres, y los Buitrago, de Don Héctor Buitrago y Martín Llanos, para entrar a la zona de Mapiripán. Pero después ellos sintieron que la llegada de las autodefensas de Córdoba y Urabá afectaba sus intereses económicos. Don Víctor Carranza fue muchas veces a donde los Castaño y les dijo que le estaban afectando sus intereses.

¿En Boyacá también apoyaron a congresistas?

Tan sólo sé que Yesid Nieto un día me dijo que le estaba haciendo campaña a Ciro Ramírez. Él me dijo: a ese hombre lo voy a llevar al Congreso.

Mancuso dijo hace poco que las reuniones con Pedro Juan Moreno eran frecuentes y fluidas. ¿Usted se reunió con él cuando era secretario de gobierno de Antioquia?

Lo vi en varias reuniones y lo conocí en el corregimiento de Cristales de San Roque en una reunión con Carlos Castaño, Rodrigo Doble Cero, y yo. Pedro Juan era secretario y se habló de cómo iba el tema de las autodefensas, de la política anti-narcóticos del gobierno, del avance de la guerrilla, del gobierno de Samper. Fue una reunión de 3 horas.

¿Hubo otras reuniones?

Después lo vi nuevamente en Cristales en una gran pelea cuando el general comandante de la Policía antinarcóticos, Gallego, le había interpuesto una demanda o le había cancelado unas licencias a unas fábricas de él y Carlos era el mediador. No estuvo el general Gallego pero sí un miembro de la Policía que hizo parte del bloque de búsqueda de Pablo Escobar. No recuerdo el nombre pero era un coronel. Carlos le dijo que se calmara, que no tenían que pelear con la Policía que nos había apoyado en muchas guerras. Después no lo volví a ver.

Se ha hablado de la presencia del ex subdirector del Das José Miguel Narváez en varias reuniones. ¿Usted lo vio alguna vez?

Yo estuve en dos oportunidades con Narváez. Una durante una capacitación en la escuela de formación La 35, en el Tomate San Pedro, en Urabá, debió ser en 1997 ó 1999. Las charlas políticas las dieron Carlos Castaño, Rodrigo Doble Cero y Narváez. A muchos de nosotros nos sorprendió, porque considerábamos que estábamos en guerra contra la guerrilla. Pero él disparaba contra todo el mundo y decía que era lícito combatir comunistas, sin importar donde se encontraran. Nos sorprendió por la fogosidad con la que habló. Luego nos dijo que tomáramos nota y sacó una lista de 50 ONG que según él eran propiedad de la guerrilla. Después le dije a Carlos: ese señor es un gran terrorista. Me parecía que era un tipo con diarrea mental. Después lo volví a ver en la oficina de Carlos, sobre el río Sinú. Me sorprendió cuando lo vi de segundo de Noguera en el Das.

¿Cómo fue su relación con Rito Alejo del Río?

Las autodefensas tenían las mejores relaciones con la Policía y las autoridades, y en los 10 años que estuve en las autodefensas no recuerdo una persecución de ellos contra nosotros. Éramos un soldado más y trabajamos conjuntamente en varias operaciones. Eran los que nos suministraban el material de guerra.

¿Cómo funcionaba esa relación en el caso de la brigada XVII?

Los comandantes de los batallones que operaban en las zonas donde tuve jurisdicción tuvieron inmejorables relaciones conmigo. Nos reuníamos, coordinábamos los trabajos conjuntos en las zonas, todo eso era a nivel de coroneles y seguramente también hacia arriba. Pero yo no me reuní con Rito Alejo, salvo una vez en la que casi nos encontramos. Cuando yo salía de la finca de Carlos vi llegar un helicóptero con varios uniformados. Mancuso dice que ahí llegó Rito Alejo, pero no puedo asegurar nada.

¿Cómo fue la coordinación en la operación Génesis que es la que tiene en prisión a Rito Alejo del Río?

En este caso eso fue acordado y planificado por los coroneles de inteligencia, Plazas Acevedo, otros que no recuerdo, y nosotros. Yo me trasladé a Quibdo y coordiné con el coronel de la Policía. Eso fue a finales de 1996 y yo fui con Raúl Hasbún en avioneta. El Coronel nos mandó a un capitán para que asumiera el mando en Riosucio que era el centro de abastecimiento. Cuando llega el Capitán nos tomamos la cabecera municipal de Riosucio el 20 de diciembre de 1996. Para ese momento ya se estaba planeando la operación Génesis.

¿La operación buscaba desplazar a la gente para sembrar palma?

La operación Génesis es al margen izquierdo del río Atrato, distante 40 kilómetros de la zona de palma, que era de la Casa Castaño. Fueron ellos los que compraron tierras, desplazaron gente, y les dieron entrada a los empresarios de Urabá. El negocio de la palma ya estaba cuando yo entre allá y lo cuidaba y lo siguen las autoridades.

¿Qué papel jugaba Rodrigo Zapata, en esta zona?

Rodrigo Zapata fue la cabeza en la compra de tierras en esa zona para Vicente Castaño y algunos empresarios antioqueños, entre ellos, Ignacio Guzmán, hoy cónsul en EEUU. Otros políticos de aquí de Medellín compraron algunas 30 ó 40 mil hectáreas.

¿Y los negocios de su hermano Germán Monsalve?

Mi hermano no tiene ninguna clase de negocios. Él estuvo al frente de su finca y como profesional de la zootecnia pero fracasado porque no estudió, y en el momento en que arrancamos la erradicación manual con el gobierno, él estuvo con Asocomún y los líderes de esa zona de San Pedro de Urabá, que trabajaron de la mano del gobierno en la implementación de proyectos productivos.

¿Cuál era su negocio con la madera? Cómo funcionó el proyecto político de Urabá Unido?

El negocio de la madera era porque necesitábamos finanzas. Nosotros les entregábamos la motosierra, la comida y el combustible al precio que valía. Y como la tropa avanzaba combatiendo a la guerrilla, ellos trabajaban en zonas que estaban más controladas y nos vendían la madera a nosotros al precio que se vendía en Riosucio. Si nos vendían a 700 mil, nosotros se lo vendíamos al comprador de Cartagena a 850 mil, por decir algo. En Cartagena nos compraban directamente a nosotros. Manejábamos 200 motosierras, 400 ó 500 mulas, que podían producir 100 millares de madera trimestral.

¿Era contrabando de madera?

No. Los campesinos tenían los permisos y lo único que nosotros hacíamos era una venta. Pagábamos a la proveedora, pagábamos combustible y pagábamos un porcentaje a la máquina y a los semovientes. Le vendíamos al que nos trajera la plata en efectivo, nosotros no fiábamos. Nos llegaba la plata en costal. Había meses de 200 millones, 100 millones. Era la participación que teníamos nosotros. Y el campesino tenía la posibilidad de volver al monte e ir pagando la herramienta que no tenía. Cuando la desmovilización les dije a los campesinos: no me deben un peso de motosierras, motores o semovientes. Esas máquinas se las dejamos a ellos y las siguen trabajando.

¿Y la coca?

Nosotros encontramos unos cultivos de coca en la zona entre Necoclí y Turbo. Yo no permití que los campesinos trabajaran eso, pero me insistían porque era una zona muy pobre. Les dije que sí pero con un compromiso: “no me ponen ni billares, ni cantinas y por cada hectárea que siembren de coca me siembra una de comida”. A los 6 meses hubo un muerto. Dijeron que unos cachacos que llegaron a la zona les dieron plata. Les dije como a 6 ó 7 que se fueran donde la doctora Sandra Suárez, en Bogotá. Fueron los líderes y le dijeron que había cultivos de coca y que querían erradicar. Creamos una asociación de líderes campesinos de esa zona para que esos recursos que les iban a dar de ayuda humanitaria fueran para ustedes. Arrancó el proceso, yo entré a mediar porque los cachacos no querían erradicar y me tocó que las tropas nuestras arrancaran la coca. El comandante William Soto erradicó más de 100 hectáreas. Empezaron a trabajar en Asocomún y le dije a mi hermano que trabajara con ellos. Después fue el embajador de EEUU y se empezaron a desarrollar programas de caucho, madera, cacao, con el apoyo de Acción Social. Luis Carlos Restrepo me envió un correo en el que decía que el 28 de diciembre de 2005 debía reunirme con Victoria Eugenia Restrepo, encargada de la erradicación. Me reuní con ella en la finca El Cobre, al lado de Necoclí. Así empezaron 1536 desmovilizados en la cooperativa Construpaz, y empezó el desarrollo de los proyectos. El gobierno después de arrancar nos acompañó un tiempo pero se ha ido saliendo de una forma irresponsable y ha dejado a la suerte a los desmovilizados.

¿El líder de Construpaz era Fredy Manco “El Indio”?

Es que todo lo que se ha dicho del “Indio” no es tan cierto, y lo voy a explicar. Yo me entregué un día después de la desmovilización y Fredy Manco –junto a otros comandantes- quedó al frente de los muchachos para que arrancaran los proyectos productivos. Y enseguida el gobierno nos llevó a Felipe Sierra para que le prestara la seguridad a los comandantes que se habían desmovilizado. Ahí es cuando Fredy Manco se hizo amigo de Felipe Sierra y vea hoy en el embrollo en el que está.

¿Cuál era la relación de Fredy Manco con su hermano “Don Mario”? ?

A Manco (El Indio) lo iban a matar porque no quería hacer parte de esa estructura. Yo empecé a traer para la cárcel a los comandantes porque los estaban matando. Hay dos muertos en Ungía que no sabemos si los mataron o fue una brujería y se tomaron un veneno. Pero la policía ya estaba buscando a los jefes nuestros como comandantes de bandas emergentes.

¿Por qué cree que termina en los organigramas?

Porque a la Policía le parecía más fácil decir que los mandos del Élmer Cárdenas eran bandas emergentes.

¿Y El Indio estaba o no vinculado con las bandas?

En el Élmer Cárdenas El Indio no era un comandante militar sino un persona que llevaba los abastecimientos, el material de guerra, coordinaba con sectores de la fuerza pública, y llevaba temas financieros.

Pero hay grabaciones que lo involucran...

No conozco que haya grabaciones con Don Mario. Por lo que he leído tenía una amistad con Felipe Sierra y éste con el jefe de Fiscalías de Antioquia, que sí encierra una vaina muy rara. Entonces se cruzaron esas llamadas. Yo le he dicho al Indio que se venga para acá y estamos en ese proceso.

¿Por qué Daniel Rendón 'Don Mario' se desmoviliza con usted si hacia parte de los paramilitares del Llano?

Porque en los Llanos Orientales había una pugna, mataron a Miguel Arroyave e iban a matar a Daniel. Mi hermano se salvó. Llegó a la finca de un tío en Necoclí -que se llama Benjamín Herrera- y éste le dijo que se desmovilizara. Yo le comenté al Comisionado sobre mi hermano y me dijo que maravilloso que se desmovilizara con nosotros en Ungía y yo mismo lo postulé. Cuando me hicieron el operativo de captura, dos días después de la desmovilización el tipo se fue. Y si el gobierno no me hubiera capturado lo tendrían aquí.

¿Pero él ya estaba con Vicente Castaño?

No sé que estrategias traerían por debajo. Él era cercano a Vicente, se desmovilizó en el Élmer Cárdenas y después crea su banda emergente con gente de los Llanos Orientales y reinsertados del Epl.

Pero ¿Cómo es capaz de montar semejante estructura en un territorio donde todavía usted tiene tanta influencia?

Es que yo le entregué al gobierno las armas. Y al que teníamos al frente de los procesos productivos, que era el señor Fredy Manco, lo capturaron. ¿Por qué entonces llega a ser tan importante en la zona? Porque llegaron 5000 desmovilizados, de los cuales 3500 son de los llanos que habían sido subalternos de él.

¿Él no quiso que se perdiera la ruta de narcotráfico de Urabá que ustedes manejaban?

Digamos que el narcotráfico es el banco de actividades legales e ilegales en Colombia, y si Vicente les dio a ellos la orden de que se rearmaran porque el gobierno les había incumplido, pues ¿de dónde más iban a coger finanzas? Comenzaron a extorsionar ganaderos y a cobrarle impuestos al negocio (narcotráfico) que históricamente ha estado allí.

¿Y cuál era la relación de Don Mario con las autoridades en Urabá?

En Urabá hay mucha corrupción al interior de las Fuerzas Militares, y siguen estando convencidas que necesitan estructuras ilegales que les hagan el trabajo sucio. Los recursos de las autodefensas salían de las extorsiones a los empresarios de la zona y de las actividades ilícitas donde la Fuerza Pública se lleva su tajada. Porque nosotros cobrábamos por el paso de la droga de ida, y de la entrada del contrabando de venida. Pero esas actividades las desarrollaban muchos de los sectores productivos de la zona.

¿Usted sí cree que Don Mario tenía tanta gente como se dice?

Cuando nombraron como gestores de paz a Karina y a Olivo Saldaña -que por cierto siguen encanados- yo hice la propuesta de convertirme en gestor de paz porque creo que conozco a otros miembros de las autodefensas, hoy en bandas emergentes, a los que les puedo llegar para que se desmovilicen. Luego cuando capturaron a mi hermano le mandé a preguntar si era cierto que tenía esa estructura tan grande, si esa gente tenía un mando responsable, y si esa gente lo escuchaba para buscarle una salida a esto. Me respondió que las tres eran positivas. Sí tiene mucha gente pero no el número que dice el General Oscar Naranjo. Tampoco son de él la loca que premiaron en Leticia, ni lo que pasó en Bogotá, ni la maleta en el avión. No es posible que una persona tenga el don de la ubicuidad. Incluso yo creo que su influencia en la guerra de Medellín está sobredimensionada.

¿Y qué pasa con ese grupo en este momento?

Yo le dije que le ayudaba a desarmar esa gente porque él no iba a tener la posibilidad. Si de pronto el gobierno me da la oportunidad de acercarme a ellos. Saber qué gente es la que tiene, qué zonas, qué armas, y que se sometan a la justicia. Porque yo creo que debemos crear en esas zonas comunidades gestoras de paz, con un proceso muy parecido a la desmovilización de Nicaragua donde hubo varios rearmes y varios desarmes.

¿Y eso se lo han aceptado?

No, la secretaria de Frank Pearl me dijo que no. Pero ahora tengo esa información sobre el grupo de “Don Mario” y quiero decirle a la sociedad colombiana y al gobierno que aquí hay una puerta para resolver el tema del rearme en zonas donde yo hice presencia. Para que puedan someterse a la ley. Pero eso convierte el proceso en una puerta giratoria y en un premio a grupos criminales... Pero mire que es el resultado de una política de paz equivocada del gobierno. ¿Qué proceso de paz en el mundo no ha arrojado porcentajes alto de rearme? En Colombia esto se ha dado porque han permitido que siga el narcotráfico. ¿O sea que nosotros le vamos a privar a la sociedad colombiana de desarmar una gente que se originó en este proceso, los vamos a acabar a bala?

¿Y quién está al mando de la estructura de Don Mario hoy?

No me dijo, pero sí que hay un mando unificado y una gente, pero no podría decir el número porque no me lo ha dicho.

¿Su propuesta es que ellos se sometan a Justicia y Paz o simplemente a la justicia?

No lo tengo claro porque incluso no sabemos si el gobierno ya rompió el proceso de negociación política que tenía con las autodefensas. El asunto es cómo buscamos que 100 personas que quieran dejar la ilegalidad lo hacen, y que se les apliquen unas penas. El gobierno no les puede ofrecer más sino bala o cárcel y ellos tomaran la decisión al respecto.

¿Por qué cree que esto sí funcionaría si el proceso de Ralito le parece a usted que ha tenido tantos vacíos?

Es que esto se va decantando. Esto tendría que ir acompañado de un trabajo de gestión de paz en las zonas, de trabajar con la institucionalidad en las comunidades y para evitar que la política hacia los muchachos reinsertados sea una falacia. No es cierto, como dice Frank Pearl, que los 34 mil desmovilizados están yendo al colegio, trabajando, porque en este país la pobreza y la falta de empleo es muchísima.

¿Su oferta incluye la no extradición de su hermano?

No. Me parece que si tiene algún requerimiento en los Estados Unidos, tiene que responder. Yo lo que digo es desarmemos unos hombres que hoy están en la ilegalidad, que hay la posibilidad de desarmarlos y lograr que llegue la institucionalidad a esas regiones.

¿Hay un pedido de extradición en su contra?

Hace un mes envié mi abogado a Estados Unidos para que investigue sobre los requerimientos y hasta hace ese momento no había ninguno. Pero curiosamente cuando en Justicia y Paz se llega a la etapa en que tenemos que hablar de sectores militares, empresariales y políticos, inmediatamente empiezan los medios a decir que hay un interés de EEUU de pedir a Freddy Rendón por actividades del narcotráfico. Mi interés es llevar el proceso de Justicia y Paz hasta el final y si se cristaliza ese pedido de extradición que sean las autoridades colombianas las que analicen el caso. Sí es cierto que recibimos recursos del narcotráfico porque cobramos unos impuestos para financiar un proyecto político para combatir una guerrilla marxista-lenninista que venía a la toma del poder por las armas. Pero entonces la verdad quedará mocha y sólo la conocerán los gringos y eso nos convierte en una colonia de ellos. Esa información que tienen los Estados Unidos nos hace más débiles y muestra que no hay una política de Estado clara. VerdadAbierta

Caja menor de los 'paras' financió campaña de Uribe: 'El Iguano'. Varios ex jefes paramilitares, entre ellos Salvatore Mancuso y Jorge Iván Laverde, alias 'El Iguano', contaron ante una magistrada de Justicia y Paz como apoyaron económica y logísticamente a la campaña presidencial de Álvaro Uribe Vélez en 2002. Ante una magistrada de Justicia y Paz, Salvatore Mancuso, Jorge Iván Laverde Zapata, alias ‘El Iguano’, y José Bernardo Lozada Ortuz, alias ‘Mauro’, jefes del Bloque Catatumbo, contaron los detalles de la colaboración que dieron las autodefensas a la campaña política del entonces candidato, a la presidencia, Álvaro Uribe Vélez. Los ex jefes paramilitares señalaron que las autodefensas de Norte de Santander hicieron un aporte millonario para la campaña y para la propaganda política del ex presidente Uribe en 2002. De acuerdo con el testimonio de alias ‘El Iguano’, cada grupo paramilitar tenía una caja menor con dinero que fue destinado para la compra de camisetas con el eslogan del ex presidente Uribe, el transporte y los refrigerios de los votantes para el día de las elecciones y la realización de reuniones políticas. “Esos dineros salían de la caja menor. El frente Fronteras (comandando por alias ‘El Iguano’) contaba con una caja menor de 100 millones de pesos que se invirtieron en los gastos de movilidad, refrigerios y camisetas” dijo ‘El Iguano’, quien agregó que no existen registros de estos movimientos financieros porque antes de las desmovilizaciones se quemaron los libros contables de las autodefensas. Según declaraciones de ‘El Iguano’, este la estrategia de colaboración se coordinó con miembros locales de la campaña de Álvaro Uribe, con el ex senador Ricardo Elcure y varios alcaldes y concejales de la región. “En la finca Villa Patricia en Aguas Claras nos reunimos con 18 jefes locales de la campaña del entonces candidato Uribe. La reunión empezó a las 11 de la mañana y terminó a las de la tarde”, señaló Laverde Zapata. Salvatore Mancuso aseguró que el entonces candidato, Álvaro Uribe, sí sabía del apoyo que le dieron las autodefensas para su campaña presidencial en 2002. “Hubo reuniones previas con miembros de la campaña de Álvaro Uribe, incluso estos delegados nos pidieron disminuir las operaciones militares porque estaban afectando la campaña y la imagen del candidato”, reiteró Mancuso. ¿Cómo se apoyó la campaña de Álvaro Uribe? Según Iván Laverde, alias ‘El Iguano’, todo empezó con una llamada de ‘Cero Cuatro’, mano derecha de Carlos Castaño, quien era el encargado de llamar a todos los comandantes para informarles que la orden de la Casa Castaño era apoyar al candidato Uribe y gastar el dinero que fuera necesario para tal fin. La orden en el Norte de Santander la recibió Armando Pérez Betancourt, alias ‘Camilo’, comandante del Bloque Catatumbo, quien coordinó el plan de apoyo con el ex senador Ricardo Elcure, quien fue condenado por parapolítica y falleció en febrero de 2012. “Nos dijeron que teníamos que apoyar a Álvaro Uribe y además nos pidieron que prestáramos seguridad a las mesas de votación que se ubicaron en la región de Cúcuta, la Gabarra y Tibú en el Norte de Santander, ya que era una zona con bastante presencia guerrillera”, aseguró ‘El Iguano’. De acuerdo con ‘El Iguano’, el comandnate ‘Camilo’, mandó a hacer unas camisetas en Tibú con la propaganda del entonces candidato y además pagó una aviso publicitario que se instaló al lado de una vía que costó 3.300 millones de pesos. “Con la plata de nuestra caja menor de 100 millones de pesos, hicimos fiestas y asados para los campesinos. Para una reunión de propaganda a la que asistieron los líderes de las veredas y corregimientos de la región, se entregaron 37 vacas para que los asaran”, dijo Laverde Zapata. Otro jefe paramilitar, José Bernardo Lozada, alias ‘Mauro’ del Frente Tibú, aseguró que la caja menor del grupo que comandaba tenía 20 millones de pesos y como no era suficiente, alias ‘Camilo’ le envió otros 30 millones para cubrir los gastos de las elecciones de 2002. “El domingo de elecciones cancelamos el transporte, los refrigerios, todo lo que tenía que ver con las elecciones. Se pagaron también vehículos para llevar las mesas de votaciones y los jurados ya que eran zonas inseguras por la presencia de la guerrilla”, agregó alias ‘Mauro. Según los testimonios de los ex jefes paramilitares, en ese momento no había fuerza pública suficiente para cubrir todas las mesas de votación y por eso la orden era, además de garantizar el triunfo del ex presidente Álvaro Uribe, dar seguridad a las elecciones. De estos hechos, según ‘El Iguano’, las autoridades locales como alcaldes y concejales tenían conocimiento. “Eso fue algo público, además era evidente la forma masiva y sin precedentes como salían los campesinos a votar”, agregó ‘El Iguano’. El ex presidente Álvaro Uribe Vélez respondió a las acusaciones del extraditado jefe paramilitar a través de un comunicado en el que negó haberse reunido con las autodefensas y anunció que presentará una “querella penal en contra del ex paramilitar por el delito de calumnia”. Además de exigir pruebas sobre sus supuestos nexos con los paramilitares, el ex presidente Uribe pidió a Salvatore Mancuso probar la supuesta participación que tuvo su hermano, Santiago Uribe en el caso del complot en contra de la Corte Suprema de Justicia. En días pasados, Salvatore Mancuso se refirió al tema de las “chuzadas” a la Corte Suprema y señaló a Santiago Uribe, hermano del ex presidente, como presunto coautor del complot. Aunque sostuvo que no estuvo involucrado directamente, aseguró que varios emisarios del gobierno lo habían buscado para pedirle información que relacionara a magistrados con el narcotraficante italiano Giorgio Sale. “Las personas que vinieron a buscarme me dijeron que detrás de todo esto estaba implicado el hermano del ex presidente Álvaro Uribe”, dijo Mancuso. “Ojalá avance nuestra denuncia o que Mancuso pruebe complot de mi hermano o reuniones conmigo”, escribió el ex mandatario en su cuenta en twitter. Uribe aseguró en su comunicado que ni él ni su familia participaron en una campaña de desprestigio en contra de la Corte Suprema de Justicia. Igualmente, el ex presidente solicitó a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, que indaguen a Salvatore Mancuso para que pruebe sus afirmaciones. VerdadAbierta

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RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

AGENCIA BK DETECTIVES ASOCIADOS

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