CRÓNICAS DE RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

Regresé inesperadamente a Las Palmas de Gran Canaria, capital de Sicilia, tras treinta y seis años de ausencia (salvo unos días en 1985 para presentar mi libro "Días de silencio, tiempo de cristal" en el Club Prensa Canaria, hoy Club La Provincia), con el propósito de demandar al Ministerio de Asuntos Exteriores por los hechos ocurridos en el Consulado General de España en Cartagena de Indias, Colombia (colonia de las multinacionales españolas).

Cuando Las Palmas de Gran Canaria apenas sumaba 25.000 ó 30.000 almas contaba con un ejambre de artistas, escritores y científicos sin paragón. Benito Pérez Galdós (considerado el mejor novelista en lengua española después de Miguel de Cervantes y Saavedra); Juan Negrín López (eslabón entre los Premios Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa de Albornos, malogrado como médico de renombre mundial con posibilidades de haber sumado el tercer Premio Nobel de Medicina de no haberse enlodado en la política donde llegó a ocupar la Presidencia del Gobierno de España) o Néstor de la Torre (Néstor Martín-Fernández de la Torre, el pintor por excelencia de la playa de Las Canteras, donde inmortalizó a Gustavo Durán Martínez, más tarde teniente coronel del XX Cuerpo del Ejército de la II República y numen de Ernest Hemingway en "Por quién tocan las campanas", cuya película protagonizaron Ingrid Bergman y Gary Cooper) son algunos ejemplos. Sin embargo a finales del 2009, esa misma ciudad, de aproximadamente 500.000 habitantes, había conquistado algunos "títulos" tan deleznables como primera capital española en alcoholismo, drogadicción, analfabetismo, maltrato a las mujeres, corrupción administrativa, microtráfico de drogas... Sentí vergüenza por haber nacido en Las Palmas de Gran Canaria y en general por ser canario. Del MPAIAC (amor a la patria independiente) sólo quedaba la figura simbólica de Antonio Cubillo Ferreira en la isla del oeste.

En septiembre del 2009, cuando desembarqué en Gran Canaria, el periodista Carlos Sosa Báez dirigía un periódico digital pro "socialista" tras haber ostentado la jefatura de Prensa (o propaganda) del PSOE (Filesa, GAL, Fondos Reservados del Ministerio del Interior... un rosario de crímenes y corruptelas de Estado). ¡¡Chacho!! Carlos Sosa Báez, tan dulce mirada de seminarista, y sin embargo con fama de amedrentador mediático. Artículo 28 del Código Penal.

Tanto Las Palmas de Gran Canaria, como la isla, Gran Canaria, estaban en manos del PSOE. Enfrentarse a semejante jauría en su feudo resultaba suicida. ¡¡Pero!! En peores circunstancias me había visto. Ni justicia ni prensa. Comencé solo (sin aliados a babor ni a estribor) a pelear contra la Honorable Sociedad. Apunté contra el jefe de los indios, DON Jerónimo Saavedra Acevedo, "vaca sagrada" de la política canaria en los últimos treinta años (diputado en el Congreso de los Diputados, diputado en el Parlamento de Canarias, presidente del Gobierno de Canarias, dos veces ministro con Felipe González Márquez, nuevamente diputado del Parlamento de Canarias, senador, alcalde de Las Palmas de Gran Canaria y actualmente Diputado del Común, una especie de defensor del pueblo sin capacidad de maniobra, y por lo tanto un sueldo botado a la basura).

¿Quién "golisneaba" en mi página de internet? En Las Palmas de Gran Canaria mucha gente, pero no tanto como en México, Colombia, EEUU y Argentina como sigue apareciendo en las estadísticas del panel de control. Uno de los ojeadores, pongo las manos en el fuego, ha sido sin duda Carlitos Sosa Báez, alias Anacleto. No puedo afirmar, sin embargo, que haya sido quien moviera los hilos con el otrora Delegado del Gobierno en Canarias John Wayne y director del gabinete del alcalde DON Jerónimo Saavedra Acevedo para intentar taparme la boca. Pero que ha sido un presa (perro de raza canaria) acechando la presa eso va a misa.

A finales de noviembre del 2009, DON Jerónimo Saavedra Acevedo y Carlos Sosa Báez coincidieron (una vez más, como tantas veces) en la Escuela de Invierno, instalada en el Aula Magna de la Fundación Mapfre, sobre "Medios de comunicación: el compromiso de la información". Tambien participaron el escritor Juan Cruz Ruíz y el entonces presidente del Cabildo de Gran Canaria, el gallego José Miguel Pérez García, hoy vicepresidente del gobierno canario. Los conferenciantes, todos, de la misma cuerda "democrática". Poco tiempo después, y ante la inminente llegada de los Reyes Magos, escribí un comentario jocoso sobre DON Jerónimo Saavedra Acevedo, harto como estaba de la discriminación ordenada por el mando político a los Servicios Sociales del Ayuntamiento. ¿Compromiso con la información? Qué bonito es gastarse las perras de los contribuyentes hablando boberías sobre democracia, compromiso de la información, etcétera, porque si te vi no me acuerdo. Durante año y medio estuvieron calladitos, pero cuando ya hacía planes para marcharme de nuevo de la capital de Sicilia, interpuesta como estaba la demanda contra el Ministerio de Asuntos Exteriores (objeto único de mi estancia en la colonia), la Honorable Sociedad me mandó un recadito en forma de denuncia por mi antigua carta a los Reyes Magos. Primero veamos mi carta a los Reyes de Oriente:

Qué barbaridad denunciarme por una carta a los Reyes Magos. ¿Y el compromiso con la información? Vean la carta en su tamaño normal. Aquella mañana se presentaros en la Biblioteca Pública del Estado dos agentes de paisano del Grupo de Delitos Tecnológico. Cuatro horas estuve en la Jefatura Superior de Policía por mi carta sin faltas de ortografía a los Reyes Magos. No quiero pensar si en vez de bonita hembra hubiese escrito vonita embra. ¡¡Me hubieran fusilado al amanecer!!

¿Quién dio la orden de interponer la denuncia? ¿Por qué un año después? Aquella denuncia y posterior encausamiento truncó mis planes de marcharme de Canarias. ¿Y si me condenaban en ausencia? En Madrid, con un pie casi en la escalerilla del avión rumbo a México, tomé en serio el consejo de terceros y regresé a la capital de Sicilia. Ni como presidente de la Organización de Usuarios de la Justicia ni posteriormente como director del Centro Internacional de Criminología había sufrido ni una tacha. No iba ahora a dejar en manos extrañas la posibilidad de ser condenado.

Desde mayo hasta septiembre permanecí de brazos cruzados esperando la citacion del Juzgado. No declaré ante la jueza Victoria Rosell Aguilar, sino ante un juez recién salido del cascarón, un ayudante en prácticas de la novia del periodista Carlos Sosa Báez. A pesar de su intención de condenarme por adelantado resultó ser un pardillo. Dos meses después obtuve un documento donde denunciaban a DON Jerónimo Saavedra Acevedo por un asunto relacionado con el GAL. Respiré tranquilo porque a la postre me iba a beneficiar. Pasaron los meses sin señales del Juzgado ni del abogado nombrado de oficio. En agosto del 2012 me presenté por mi cuenta. Las Diligencias Previas habían sido archivadas. Pedí testimonio de las actuaciones y reconstruí el origen de la denuncia. Durante un año y medio pendió sobre mi la espada de Damocles. Finalmente la jueza me hizo caso y archivó la denuncia.

El 4 de marzo del 2011, a las 10:40 horas de la mañana, "John Wayne" (Salvador García LLanos), director del Gabinete del Alcalde DON Jerónimo Saavedra Acevedo, se presentó en la Jefatura Superior de Policía. Contrariamente a la costumbre (cualquier denuncia se ha de presentar en una comisaría) el Grupo de Delitos Tecnológicos le tomó declaración. ¿Quizá por haber sido Delegado del Gobierno en Canarias (con poder absoluto en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en el archipiélago) de Rodrígez Zapatero? Todo comenzaba a pedir de boca para DON Jerónimo Saavedra Acevedo. Las diligencias policiales se presentaron en el Juzgado de Instrucción número 8 en funciones de Guardia. La jueza titular, Victoria Rosell Aguilar, no mandó la denuncia a reparto como es preceptivo. Abrió diligencias previas y me procesó. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos hasta mi traslado a la Jefatura Superior de Policía para ser interrogado.

Celeridad de la jueza Victoria Rosell Aguilar en aquella ocasión y pereza ahora tras mi denuncia del 11 de julio del 2012 por un continuado delito de injurias y calumnias. La denuncia la resolvió el juez sustituto Alberto Puebla Contreras violando tanto el Código Penal en materia de delitos relacionados con la honra de las personas como la jurisprudencia. Entre las sentencias obviadas por el magistrado Puebla Contreras para dictar auto de archivo está la dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Las Palmas contra un periódico de la isla del oeste por atentar contra el honor de Carlos Sosa Báez. LLamar mariconsón, capicúa, pájaro tatarita, ex seminarista sacado del armario, inmoral sexual, pestilente de pluma, afeminado de Las Palmas, moroso y bujarrón a Carlos Sosa Báez le costó 69.000 euros al periódico

Tres meses han pasado desde la presentación del recurso contra el auto de archivo y la jueza Victoria Rosell Aguilar todavía no ha movido ficha. ¿A qué espera para resolver el recurso de reforma o trasladar las actuaciones a la Audiencia Provincial de Las Palmas? ¿Acaso le ha ordenado a la policía la investigación de todas las cuentas falsas abiertas con mi nombre para ordenar cerrarlas? ¿Ha cursado orden de identificación de la testaferro del cibersicariato Tonya Gesse por aparecer como titular del dominio suplantado rafaelsanchezarmas.es? ¿Qué está haciendo la otrora diligente jueza del caso de DON Jerónimo Saavedra Acevedo? ¿Por qué su novio Carlos Sosa Báez pudo demandar ese periódico mientras ella se ha convertido, por dilación indebida, en una encubridora de la guerra sucia desatada contra mí por el cibersicariato del narco 82 Álvaro Uribe Vélez? En google aparece mi nombre abrumadoramente en las dos primeras entradas del buscador relacionado con todas esas cuentas y blogs anónimos difamadores abiertos por los bandidos colombianos. ¿Por qué ella secundó a Carlitos Sosa Báez en su reclamación judicial contra el periodico de la otra isla y sin embargo conmigo parece como si no le importara su trabajo de administradora de justicia? ¿O sólo administra justicia a conveniencia?

Sin "animus injuriandi", sino con intenciones opinandi, veamos algunos editoriales dedicados por el periódico de la isla del oeste a Carlos Sosa Báez. 69.000 euros de indemnización (en primera instancia) puso como condena un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria. ¿Y yo, doña Vicky, no podré reclamarles tanto a usted como a Alberto Puebla Contreras algunos durillos por haber perdido el tiempo durante medio año con perjuicio para mi honra? La delegada en Canarias de la rimbombante Asociación de Jueces para la Democracia haciéndole el juego a la extrema derecha colombiana. Victoria Rosell Aguilar la hago responsable de un delito continuado de injurias y calumnias.

Las Palmas de Gran Canaria, 6 de febrero del 2013.

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RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

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